Textos



La magia de tocar Whistle

Si lo pensamos un poquito, hacer música es realmente mágico.
Tenemos en nuestras manos un tubo de metal con seis orificios y una boquilla de plástico, por la cual soplamos. Tapando y destapando; moviendo nuestros dedos sobre el tubo mientras soplamos, el aire empieza a tomar colores, aromas y movimiento. Entonces una melodía se empieza a dibujar, y, con práctica, suena cada vez mejor.
Y así como en nuestro whistle en la música toda.
Es imprescindible mantener el asombro cuando estudiamos y/o tocamos música.
El whistle es un instrumento muy mágico y amable. Cabe en cualquier bolsillo, pero cuando suena con espíritu es tan grande que incita al baile de los que “no saben” bailar. Emociona hasta los corazones de piedra con melodías tristes o melancólicas. Reúne a gente de todas las edades. Es un gran compañero y amigo si uno se lo permite.
Los hay de todos los colores, afinaciones, de madera y de metal, muy chiquitos y otros mas grandes. Hay para todos los gustos y aromas. Tu whistle es único, aunque sea de fabricación industrial. Cada uno tiene su magia particular.
Por eso cuando estudies o toques asombrate de lo que estás haciendo porque es realmente mágico. No hace falta que nadie se de cuenta o que te salga perfecta cada nota, con que solo vos sientas el aroma, veas los colores y saborees la melodía ¡ya está!
Como dicen por ahí, “Perenne como el verde del pasto, liviano como la pluma del ganso y transportable en cualquier bolsillo”. El whistle puede llevarte donde quieras. No dejes de asombrarte y desparrama mucha magia por doquier!